domingo, 8 de noviembre de 2015

80 años promoviendo las relaciones sociales


Si nos referimos al club Atenas de La Plata, pensamos en una institución con más de 80 años de historia que tiene las puertas abiertas a toda la comunidad para seguir construyendo tradición, anécdotas y momentos. Son pocos los clubes argentinos que consiguieron tanto prestigio y reconocimiento en menos de un siglo, en este caso, Atenas se caracteriza por la firmeza, constancia y carácter para llevar adelante los valores que pregonan desde su creación. Es una institución que representa con su historia al básquet y al vóley femenino, que construyen su camino constantemente en la ciudad de las diagonales.
Además de las actividades deportivas que se realizan dentro del club, es necesario mencionar el arduo trabajo de la Biblioteca Popular “José Hernández”, área que se incendió en 1960 pero que contó año tras año con el apoyo de los socios y entidades que emprendieron acciones sociales para reconstruirla y recolectar los libros necesarios.
Asimismo, la institución dispone de un restaurante con capacidad para 3500 personas, el cuál es reconocido por la sociedad platense por la calidad de sus platos y un agradable ambiente para juntarse con amigos y familiares, un estacionamiento dentro del predio y el gimnasio “Dante E. Demo” refaccionado para la práctica adecuada de los deportes. En este sentido vale mencionar que es el único club de La Plata con estadio habilitado para espectáculos de primer nivel.
Por parte de la institución, hace años lleva adelante una campaña para conseguir sponsors y publicidades para sostener y mejorar las distintas áreas de la institución. Asimismo el club goza con la ventaja de poseer una numerosa cantidad de personas y socios recorriendo las instalaciones cotidianamente, atentos a todo lo que acurra allí adentro.
Queda a la vista que el Club Atenas La Plata presenta una diversa carta de actividades deportivas, sociales y culturales que lo distingue del resto de las instituciones y le otorga renombre en la localidad platense.    

sábado, 7 de noviembre de 2015

Mi casa y mi historia









Cortesía Club Atenas

Transmitir de una idea

Una identidad que tanto caracteriza al club Atenas, nombre pesado en la ciudad de La Plata si de básquet se habla, se trasmite en cada entrenamiento, con el objetivo de lograr mantener al club "griego" en lo más alto.
Desde los más chicos hasta los más grandes, la idea nunca cambia. La filosofía es la misma: compañerismo y juego colectivo.








No es casualidad, es causalidad

En la ciudad de La Plata el básquet es un deporte muy practicado al punto en que la Asociación Platense de Básquet (APB) registra más de 30 equipos inscriptos. En esta actividad, el Club Atenas es reconocido en toda la ciudad ya que se destaca por el gran nivel que muestra año a año en sus categorías y por sus instalaciones deportivas.
En la actualidad, el club “griego” es uno de los animadores del torneo desde los mayores hasta la categoría infantiles, y esto se ve reflejado en la tabla general, donde ocupa la primera ubicación. Sin embargo, esto no es casualidad sino que se debe a un trabajo sostenido en el tiempo donde se busca crear y enseñar un estilo de juego en todas las divisiones del club.




Es fundamental que el inicio de los chicos en el deporte este acompañado de una buena enseñanza y entrenamiento. El director técnico  de Pre-Mini, Mini A, Infantiles B y Cadetes B, Felipe Nápoli, expresó: “en las categorías menores de Atenas, el entrenamiento se divide en cuatro contenidos: el dribbling, el pase, el lanzamiento y la defensa”. A su vez, destacó que en base a eso se trabaja la parte técnica y en lo posible la parte táctica.
Las categorías menores de Atenas, el futuro del club "griego"

Por otra parte, Nápoli dijo: “Desde hace ochos años el club intenta transmitir identidad y sentido de pertenencia en todos nuestros deportistas. Además se busca inculcar lo que es el respeto, el cumplimiento de horarios y el compañerismo, teniendo en cuenta que el básquet es un deporte de equipo“.
Con respecto a las divisiones como infantiles y cadetes, el DT marcó que “el entrenamiento se compone  de los cuatro aspectos mencionados anteriormente, sumado a una parte física. Por lo tanto, hay una mayor exigencia en cuanto a rendimiento pero no a resultado”.
Entrenamientos de las categorías infantiles

Pese a esa diferencia, el club, emite en todas sus categorías una misma línea de juego basada en una defensa dura y en un juego asociado que sea agresivo al aro para lastimar al rival.

Es evidente que los resultados deportivos de Atenas se debe al gran trabajo que se realiza en todas sus divisiones donde se ejecuta un proyecto basado en la transmisión de una forma de juego determinada y de valores ensamblados a la institución.



Juan Díaz: "El club representa todo"

Juan Díaz tiene 22 años, vive en La Plata y hace 13 años que forma parte del club Atenas, como jugador de básquet y entrenador de categorías infantiles. Allí, Juan conoció a la gran mayoría de sus amigos, que en la actualidad conserva.
Juan Díaz, base de Atenas

Entre el bullicio de los chicos practicando, el ruido de la pelota picando, Juan respondió algunas preguntas acerca de su día a día en Atenas; su nueva experiencia como entrenador; y por supuesto, sus sensaciones como basquetbolista.
Al referirse acerca su sentimiento de pertenencia con respecto a Atenas expresó: “nunca jugué en otro club, arranque a jugar porque me queda a la vuelta de casa”. Además, agregó: “El club es como mi segunda casa porque no sólo hace 13 años que juego ahí sino también hace cuatro que soy profesor de las categorías mini y pre – mini, permitiendo que me  sienta cada vez más parte y más identificado con el club”. 
También explicó que el básquet es la principal actividad del club porque es el deporte que hace más tiempo se práctica. Sin embargo, en los  últimos años el voley tomó mucho protagonismo logrando también que muchas personas que concurren a la institución puedan sentir esa misma identidad.
Asimismo, la identificación que construyen los jóvenes con el club es muy fuerte, por eso, cuando se le mencionó lo que representa Atenas en su vida, confesó: “El club representa todo, estoy todos los días en el club ya sea como profesor o entrenando; desde chico siempre tuve la suerte de tenerlo cerca, y aprovechaba cada minuto posible para estar ya sea tirando al aro o disfrutando con amigos”.
Juan Díaz en acción

Por último, Juan remarcó que es básquet es un deporte muy lindo porque el ambiente no es igual al de otras disciplinas, es todo más familiar y  para realizar las acciones siempre prevalece el compañerismo, un valor muy importante dentro y fuera del club.

viernes, 6 de noviembre de 2015

El básquet paralelo

El básquet surgió en diciembre de 1891 en Springfield, Estados Unidos, a través del profesor de educación física canadiense, James Naismith. La Asociacion Cristiana de Jóvenes donde trabaja, le pidió que creara un juego que se pidiera practicar bajo techo y en espacios pequeños.
Poco después de su invención, el básquetbol comenzó a conocerse en los sectores bajos de Estados Unidos, más precisamente en el gueto, donde ingresó a través de dos vías principales. La primera fue la creación y proliferación de las Asociaciones Cristiana de Jóvenes negras; y la segunda estuvo representada por estudiantes afroamericanos que practicaron el deporte en el ámbito universitario.
El origen del gueto se remonta hasta las primeras décadas del siglo XX. Entre 1916 y 1930 se produjo la consolidación inicial en Norteamérica cuando los negros del sur emigraron hacia las grandes ciudades del norte atraídos por el auge creciente de la industrialización.
La primera Asociación Cristiana de Jóvenes negra de los Estados Unidos fue fundada en Washington D.C., en 1853, por un esclavo libre. Luego de 1910, como resultado de un programa que apuntaba al gueto, fueron creadas 25 Asociaciones negras en 23 ciudades, tres de las cuales estaban en New York. “En 1896 había 60 Asociaciones negras activas en todo el país, mientras que en 1924 ese número ascendía a 160, con un total de 28.000 miembros”, señala De La Vega en “La gloria del básquetbol. Genealogía del dreamteam argentino”.
Alrededor de 1930, existían en los Estados Unidos dos importantes competencias de básquetbol profesional. La National Basketball League (NBL) y la American Basketball League (ABL). La primera, creada en 1898 por equipos de New York, Filadelfia, Brooklyn y New Yersey, no pudo consolidarse hasta antes de la Segunda Guerra Mundial. La segunda, constituida en 1925, fue uno de las primeras pruebas a ampliar el horizonte del básquetbol profesional en el nordeste de los Estados Unidos. Los equipos y los jugadores negros estaban prohibidos en cualquiera de las dos ligas.
La separación forzada de los negros determinó no sólo aquella particular geografía urbana, sino también el desarrollo de una estructura institucional paralela, que duplica —aunque no copia estrictamente— la organización social blanca.


    

En ese contexto de exclusión surgen a los principales grupos itinerantes del básquetbol afroamericano, de los cuales, los Globertrotters serían la versión más conocida. En el mismo camino de los “minstrelshow”, los primeros equipos peregrinos inauguraron una experiencia novedosa que conjugaba estrategias de vida y básquetbol, en el escenario de una profunda elaboración cultural.
Es aquí donde se comienza a observar una trasgresión del eje de este deporte, que se convierte en un bastión elemental para la construcción de la identidad en aquellos años. “El básquetbol, adquiría en la experiencia afroamericana las condiciones para su refundación. Tal apropiación, surgida como expresión genuina de la cultura del gueto negro, mezclaba show con deporte, trabajo con diversión, el arte y el pensamiento con los sentimientos de igualdad y orgullo racial”, explica De la Vega.


El pueblo afroamericano de los Estados Unidos encontró en el deporte un eficaz instrumento de cohesión e identidad racial. Los negros americanos se destacaron rápidamente y construyeron un rico entramado comunitario que les permitió progresar en aquel conflictivo escenario social, demostrando que el carácter popular que ya emanaba del básquet desde sus principios, abandonando el tinte elitista con el que se ideó.